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Tratamos techos, forjados y cerramientos de garajes para reducir el intercambio con viviendas o espacios climatizados situados encima o junto a ellos.
Habitaciones situadas sobre el garaje pierden temperatura a través del forjado.
El hormigón o la chapa quedan expuestos al aire exterior y transmiten los cambios térmicos.
Superficies frías, ventilación y entradas de agua requieren una revisión conjunta.
Puertas, vehículos e instalaciones transmiten molestias hacia recintos colindantes.
El techo suele ser prioritario cuando hay estancias encima, pero también revisamos vigas, pilares, medianeras, rampas y pasos de instalaciones para mantener la continuidad.
Antes de proyectar comprobamos que el soporte sea compatible y esté en condiciones. El uso del garaje y las exigencias de protección determinan el sistema y el acabado final.
Reducir intercambios y mejorar la estabilidad interior.
Reforzar el comportamiento del cerramiento frente al ruido.
Resolver continuidad y protección en superficies expuestas.
Actualizar una envolvente existente sin ocultar daños.
Aislar el forjado puede reducir el intercambio con el garaje, siempre que se resuelvan también encuentros y puentes relevantes.
Se revisan tuberías, bandejas y equipos para protegerlos y conservar los registros necesarios.
Depende del uso, la exposición a golpes, la limpieza y los requisitos de protección frente al fuego.
Indícanos la localidad, superficie, altura libre, tipo de forjado, instalaciones visibles y el uso de las estancias situadas encima o junto al garaje.